Roberto Perinelli

Se dedica al teatro, aunque apenas recuerda cuándo empezó a hacerlo. Fue después de haberse salvado de la colimba, atraído por el espíritu, todavía vivo, del romántico teatro independiente.

Sí tiene conciencia exacta de por qué, cuando apenas superaba el primer lustro de vida, empezó a ser llamado Bocha. Una tía le puso el apodo, que enseguida adoptó toda la familia, incluso su padre, como si él no hubiera sido el responsable de llevarlo a la peluquería y dejar que lo pelaran.

Está casado con una única mujer desde hace 38 años, fue padre de una única hija hace 31 y dejó su San Isidro casi natal para mudarse a San Telmo, donde vive desde hace mucho tiempo.

Participó del mítico Teatro Abierto del 81 y fue director de una Escuela Municipal de Arte Dramático que también entró en la leyenda. Trabajó casi diez años en el San Martín y se muestra muy orgulloso de haber estrenado casi todas las obras de teatro que escribió, que no son pocas: casi veinte.

Se lo cuenta como uno de los seis integrantes de la Fundación SOMI, responsable de la dirección del renovado Teatro del Pueblo, cuna del teatro independiente, que él vive como una manera muy terrena y palpable de volver al origen.

Aunque en esto no aventura cifras, cabe suponer que, si le tocaron los genes de la parte longeva de su familia, este Bocha Perinelli tal vez llegue a los ###.


Web: http://www.autores.org.ar/rperinelli/

44 Espectáculos en los que participó